El CSI 300 (el índice de las 300 mayores cotizadas de la China continental, las acciones A de Shanghái y Shenzhen, el equivalente más fiel al S&P 500 chino) subió hasta cerca de los 4.992 puntos, su nivel más alto desde mayo, y acumula una subida del 29% en los últimos doce meses.
Máximos de varios años, impulsado por la apuesta doméstica a la IA, los semiconductores onshore y el apoyo de Pekín.

Y al mismo tiempo, fuera de casa, la China tecnológica que compra el inversor occidental está recibiendo una paliza.

Fíjense en los flujos: 11.100 millones de dólares de salidas acumuladas en renta variable emergente, y ventas netas extranjeras históricas en tecnología asiática —unos 6.800 millones en la semana—.
Todo coincidiendo con el cierre de mes y de trimestre, con el window-dressing de los fondos rotando fuera de los temáticos abarrotados. Alibaba y Tencent, los nombres más concurridos, son los que más lo sufren.

Antes de seguir, permítanme aclarar los nombres que se van a repetir:
Hang Seng (HSI): el índice de referencia de Hong Kong. Grandes capitalizaciones cotizadas allí, con mucho peso de bancos y tecnológicas.
Hang Seng Tech: el “Nasdaq chino”. Las 30 mayores tecnológicas listadas en Hong Kong —Alibaba, Tencent, Meituan, JD, Xiaomi—. Software e internet en estado puro.
FXI: el ETF que el inversor americano usa para jugar a la China grande. Replica las 50 mayores chinas cotizadas en Hong Kong, muy cargado de bancos e internet.
KWEB: el ETF de internet chino. El proxy más limpio de Alibaba, Tencent, PDD, Meituan… Es el termómetro del software chino para Occidente.
Y ahí está el mapa: el dinero doméstico empuja el CSI 300 a máximos, mientras el dinero extranjero huye del Hang Seng, FXI y KWEB. La misma China, dos direcciones opuestas.
The Next Breakout Might Be in Your Pocket
Everyone’s hunting for the next Unicorn.
The type of “category disruptor” that grows fast and turns early believers into big winners.
59,000+ investors think that Mode Mobile could be one of those rare finds.
Americans spend 4 ½ hours on their phones daily, and Mode Mobile is monetizing that screentime. With $1B+ earned by over 490M customers and 32,481% revenue growth, Mode’s EarnPhone is turning smartphones into income generating assets.
Their previous raises sold out, and the company is now offering pre-IPO shares at $0.52/share with up to 20% bonus, exclusive to early investors.
Being early is everything, and this window is still open.
*Please read the offering circular and related risks at invest.modemobile.com.
Mode Mobile recently received their ticker reservation with Nasdaq ($MODE), indicating an intent to IPO in the next 24 months. An intent to IPO is no guarantee that an actual IPO will occur.
The Deloitte rankings are based on submitted applications and public company database research, with winners selected based on their fiscal-year revenue growth percentage over a three-year period.
Lo interesante del baño de sangre reciente es que, según el sales desk de Goldman, no es fundamental.
Lo que ha amplificado la caída es el rebalanceo algorítmico: CTAs y fondos índice ejecutando desmontajes mecánicos, exagerando la volatilidad a la baja.
Es el patrón clásico de gamma corta del que tanto hablamos: el mercado dispuesto a moverse con fuerza por flujo

El RSI de Alibaba ha caído a 16,6, el nivel más sobrevendido de toda su historia. Para el que no maneje el indicador: por debajo de 30 ya se considera sobreventa extrema. Un 16 es una rareza estadística.
No significa que mañana haya suelo —sobrevendido puede seguir sobrevendido semanas—, pero es un extremo que el contrarian que todos llevamos dentro no puede ignorar.

A esto se le suma el cuadro de volatilidad. En China estamos viendo un perfil risk-off de manual: las acciones caen y la volatilidad sube.
Nada del spot-up/vol-up que se ve en Corea. El mercado de opciones está pagando cobertura a la baja.

Ahora, el otro lado de la balanza: la valoración. Los internet chinos cotizan a uno de los mayores descuentos frente a sus pares estadounidenses en años —unas 14 veces beneficios futuros frente a 25 veces de los internet americanos—.

El descuento recoge riesgo geopolítico, incertidumbre regulatoria y un crecimiento doméstico más débil. Pero muchas de estas plataformas siguen generando caja y tienen balances sólidos.
Goldman lo resume bien con Alibaba: márgenes del comercio core presionados, guerra de precios en la nube, y la tensión entre financiar el capex bestial de IA y mantener la recompra de acciones. Aun así, siguen constructivos, porque la aceleración del cloud y una eventual recuperación de beneficios no están en el precio.

El elefante en la habitación: el software y la IA
Y aquí conecto con lo que de verdad mueve la región a medio plazo. Todo el bloque que sufre —Hang Seng Tech, KWEB— es esencialmente software.
Y el software chino lleva años cotizando con dudas regulatorias y la duda de si China puede competir en IA con el cerco de chips encima.

Esa duda se está desmontando a una velocidad incómoda. China acaba de lanzar GLM-5.2, de Z.ai (la antigua Zhipu). Y los números son los que ponen nervioso a Wall Street, no a Pekín.
Su rendimiento se acerca al del Claude Opus 4.8 de Anthropic en pruebas de código y agentes, con una ventana de contexto de un millón de tokens y un precio por API por debajo del propio Opus.

Pero lo de verdad relevante es el hardware: toda la familia GLM-5 se entrenó sobre 100.000 chips Huawei Ascend 910B, sin una sola pieza de Nvidia en el proceso. Es, además, el mejor modelo open source hasta la fecha en el Artificial Analysis Intelligence Index.

Ojito porque aquí está el punto que conecta el chip con la bolsa: el sobrecoste de entrenar con Ascend en lugar de Nvidia fue de apenas un 15% más de tiempo de cómputo, compensado por chips más baratos y subvenciones.
La brecha de capacidad de entrenamiento, con estos datos, prácticamente no existe. Y eso tiene un mensaje político brutal: si los laboratorios chinos pueden entrenar modelos frontera con hardware doméstico a casi la misma eficiencia, el control de exportaciones de chips pierde buena parte de su sentido.
La preocupación para Estados Unidos no es que GLM-5.2 supere a OpenAI o a Anthropic —no lo hace en lo más difícil—. Es que la ventaja tecnológica se está estrechando más rápido de lo descontado, y China gana independencia.
No por casualidad las acciones de Z.ai han subido más de un 2.000% desde su debut en Hong Kong en enero, superando el billón de dólares hongkoneses de capitalización.

No olvidemos el gran cuello de botella: La estimación de deficit energético estadoundiense ha ha aumentado a 44 GW, frente a los 36 GW proyectados hace un año. Este es otro gran cuello de botella.

Morgan Stanley estima que entre 2025 y 2028, Estados Unidos necesitará 69 GW de capacidad energética adicional para alimentar data centers de IA.
Para situarlo:
1 GW puede abastecer a ≈ 750.000 hogares
69 GW ≈ energia para 52 millones de hogares
De esos 69 GW necesarios:
10 GW provienen de data centers ya en construcción
15 GW provienen de accesos a red confirmados
Total disponible: 25 GW
Esto significa que la red eléctrica NO está preparada para absorber ni el 40% de la demanda futura de la IA.
Déficit energético total: 44 GW

Esta es la cifra que importa a los inversores, empresas de IA, utilities y gobierno:
44 GW de déficit = un agujero equivalente a 44 centrales nucleares nuevas.
Construir eso es inviable:
EE. UU. tiene 0 reactores en construcción
China tiene 29

Sinceramente, esto es lo que me parece más interesante de todo el cuadro. Tienes un activo que cotiza a 14 veces beneficios, con balances que generan caja, en su RSI más sobrevendido de la historia, en una región que acaba de demostrar que puede hacer IA frontera sin chips americanos.
Sobre el papel, es justo la combinación que a un contrarian le hace cosquillas.
Pero —y este pero es grande— sobrevendido no es lo mismo que suelo. Los flujos extranjeros mandan, y mientras sigan saliendo, da igual lo barato que esté.
El precio a corto dependerá de tres cosas:
El capex de los hyperscalers americanos.
La recuperación del consumo doméstico chino.
La geopolítica del comercio transfronterizo.
Si China no demuestra que monetiza la IA con beneficio, hay margen para más contracción de múltiplos.
Yo tengo la teoría de que la divergencia entre el CSI 300 y la China offshore se cierra tarde o temprano… Al igual que entre el software y los semis… No tengo la bola de cristal.
La evolución de los precios a corto plazo dependerá de tres variables: la sostenibilidad de la inversión de capital de las grandes empresas estadounidenses, las señales de recuperación del consumo interno y los acontecimientos geopolíticos que afectan a la logística del comercio electrónico transfronterizo, escribe Privorotsky de Goldman Sachs. Si no se demuestra una monetización rentable de la IA, podría producirse una mayor contracción de los múltiplos. Por el contrario, cualquier estabilización del tipo de cambio del RMB o el apoyo político a las economías de plataforma podría servir de soporte.
Los gráficos sugieren que poco se ha salvado.

Gracias por leer
Diego



